La Comprensión Del Sujeto Humano En La Cultura Antigua.
$650.00
Sin existencias
EI plan de la presente obra ha ido madurando progresivamente en mi espíritu a partir del año 1921, a raíz de una polémica con A. Tilgher, quien afirmaba que entre la cultura antigua, caracterizada por la idea del eterno retorno cíclico, y la moderna, que adoptaba el punto de vista del progreso infinito, existía una neta oposición.
En diversos trabajos anuncié mi propósito de demostrar en forma ampliamente documentada los tres aspectos siguientes: 1) el reconocimiento del papel del sujeto por parte de la gnoseología antigua, que asume cuatro formas: racionalismo, voluntarismo, relativismo fenomenista, y afirmación de la actividad sintética del sujeto en todo acto cognoscitivo; 2) la presencia del sentido del pecado y el desarrollo de teorías de la conciencia moral en la ética clásica; 3) la afirmación del dinamismo creador del espíritu humano, expresada por la antigüedad clásica en las teorías referentes a la formación del mundo de la cultura, que el mundo sobrepone al mundo de la naturaleza.
Y esta demostración la ofrezco aquí, basada en documentos recogidos con atento cuidado, y analizados e interpretados con el escrúpulo constante de no tergiversarlos ni forzarlos a decir nada más de lo que realmente contienen, y de destacar siempre en forma imparcial las limitaciones, lagunas e imperfecciones presentadas por el pensamiento de cada autor respecto de los problemas que se examinan. No obstante este escrupuloso cuidado, o más bien debido a él, puedo decir al término del camino recorrido, que confío haber llegado a la demostración que me había propuesto realizar. No niego, por cierto, que existan en el pensamiento antiguo tendencias objetivistas preponderantes aunque también puede demostrárselas en el moderno-; pero creo que de oi documentación se desprende que la cultura clásica no careció de intuiciones subjetivistas en los tres aspectos indicados.
Y me parece entonces oportuno repetir, como conclusión de mis investigaciones: que en todos los aspectos examinados se confirma la falacia de los esquematismos unilaterales y de las oposiciones absolutas, que a menudo se pretende hacer establecer entre edades diferentes, y se corrobora el principio de la complejidad multiforme del espíritu humano en cada pueblo y cada época, y el de la continuidad histórica de su desarrollo a través de los siglos.
RODOLFO MONDOLFO.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.